lunes, 26 de abril de 2010

La Señora Martha se ignora eternamente


La Señora Martha es una mujer de 27 años con cara de constipada mental. Que vive conflictuada, es indiscutible. La expresión de su cara podría asemejarse a la que tienen los roedores cuando están en estado de alerta. Paranoica, insegura, víbora. No se interesa por nadie y se comunica con sus compañeros lo mínimo indispensable.
Pertenece al grupo de personas que son descriptos por los colores pastel, mucho beije, marroncito claro, muchas poleras de algodón blanco. Usa jeans que no le marcan el cuerpo y siempre tiene el pelo grasoso. No se dirige a una persona sin antes emprender un ridículo y falso bostezo, seguido por un manoseo del pelo. Todo un ritual para comunicarse.
No le gusta la música. No tiene una banda que le guste más que otra, simplemente, no le gusta ninguna, ni tiene interés por conocer. No sabía quién era Jim Morrison. Nunca había ido a un recital hasta el año pasado en el que, ella y su hermano, decidieron romper con ese NO y fueron a la cancha de River a ver a los Fabulosos Cadillacs. Ese día vino a trabajar y no se le notó en ningún momento estar a la espera de algo. Le pregunte si estaba nerviosa o ansiosa y me dijo que no, que le daba lo mismo.
No estudió nada que la apasionara, estudió recursos humanos porque una compañera de trabajo le dijo que estudiara esa carrera cuando terminó marketing. No sale de su casa. No sale con amigos, sólo va a cumpleaños de amigos del marido y en todas las fotos, sale con cara de incómoda.Nunca hace un chiste, no come con los compañeros de trabajo, come sola en su escritorio frente a las planillas de Excel. No mira películas. No va al cine. No lee. No le gusta la literatura. Se saca los mocos todo el día y los pega en una carilina que tiene al lado del mouse de la computadora. Se los saca, los mira y los pega en el papel. Está tan acostumbrada a que no se la vea, que se los saca sin importar si se la ve. Uno tras otro, una super producción de mocos. Se casó con X y dice que no sabe si está enamorada. Martha nunca sabe nada, ni quiere saber. No hay nada que la apasione, nada que le llame la atención, nada que le atraiga. Al mirarla, te da la sensación de que está esperando el momento en el que se acabe la vida y ya no tenga que padecer más su existencia. Es desesperante. Es imposible pensar en una persona y no poder destacar algo positivo, La Señora Martha lo logra. Pero, increíblemente, la suma de las cosas que generan rechazo en ella, no hacen que uno se enoje sino, una vez mas, produce que se la ignore.
Dice que no cree estar deprimida. Dice que no sabe si es feliz. Que no sabe nada salvo que quiere dormir, dormir eterna y plácidamente.

10 comentarios:

Hugo dijo...

Que triste... a veces me pregunto si yo no voy a terminar así.

Bueno, tanto no. Espero.

Mariano dijo...

Por favor q sea ficción!!! no me imagino una vida de ese tipo

La Criatura dijo...

ojo, cuando llega a su casa, se convierte en J, la sadomatrix.

hormiga dijo...

Hugo: yo también... y después me acuerdo de casos mucho más oscuros, como este. "A lo mejor ella alguna vez tuvo un sueño..."


Mariano: No lo es, no lo es. Yo no me explico una vida como esta.


La Criatura: OJALA!

Los amigos del duende dijo...

HORMIGUISIMA!!!... SUS DESEOS SON ORDENES!!!!!

http://www.youtube.com/watch?v=ykfp1WvVqAY

Monotributo dijo...

pr pr pr siiii a tu pedir golosa... como tantas millones de calenturientas llamaste la atencion del SUPERIOR es decir YO...mamucha...el diseñador del taco alto...uyyy no me los puse...digo la escultura varonil de todos los tiempos..la envidia en expansion...EL condenado a portar la modestia y la humildad...por quien las mujeres han vaciado las gondolas de toallitas femeninas y los invertidos se han ido sincerando...os digo guapa que este porte no es para cualquiera..sino preguntale a la reina de jupiter y al maridito...muñecota..te espero bebe

hormiga dijo...

Duende: Impresionante, me había llegado hace un tiempo y me lo acordaba bueno, pero lo vuelvo a ver y es shockeante.


Que privilegiada me siento, oh su señoría, ser superior a Blanco Alá y Sergio -Hoffmann- Denis. Modestia lo describe a la perfección y humildad, a su modo de vida. Iré a sus pagos y recorreré su sitio. Un guto, Sr Monotributo.

leandro! dijo...

Hormiga, gracias por pasar. yo tambien andare por aqui, te agregue en los enlaces! un beso!

Lola dijo...

ay q feo! ojala se le pase!

Esquina Tijuana dijo...

excelente narración/descripción (en mi antiguo trabajo conocí muchas Marthas)

saludos!