miércoles, 14 de abril de 2010

Todavía lo extraño.



#1: Si, lo extraño.
#2: ¿Cuando decís que lo extrañas, en realidad, estás diciendo que querrías volver con él o que son una fiaca los domingos de lluvia? Porque en realidad...
#1: No, a él.
#2: Ahh, a él entonces... A él que, cuando pensó que podrían pasarle cosas con vos, huyó o a él que, si penso que a vos te pasaban cosas con él, en vez de hablar con vos, te maltrató durante meses hasta ignorarte?
#1: ...




¿Cómo puede una persona que sufrió tanto por otra decir que, aún así, todavía lo extraña? ¿Cómo es posible que nos resignemos a sufrir por un poco de amor? ¿Es posible que pensemos que aquel, ése tipo al que no le importó destratarte, es lo más intenso y lo mejor que alguna vez conocimos?
Cuánto nos mentimos al enamorarnos. Nos enamoramos del otro (o de todo lo que queríamos que fuese ese otro) y, luego,  al no ser armónico el cruce entre imaginario y real (además de no haberse producido un encuentro), lo culpabilizamos (con angustia) por no serlo (no ser el que esperamos). Claro, están los casos en los que uno choca, además, con perversos bárbaros y, entonces, no sólo no es todo lo que querías que fuese, sinó que, encima, pertenece a una frecuencia distinta y ni caso tiene.

3 comentarios:

Hernán dijo...

Hoy antes de venir a la pc estaba viendo unos minutos de tele y dí con esa no muy brillante película que acá lleva el título de "Virgen a los 40". Ya sabes, una comedia bien yanki, para unas risas vacías sin pensar mucho.

El hecho es que hay una escena de la película que sin ser el hallazgo del sentido de la vida es muy real.

Cuando el virgen y su compañero de trabajo están sentados tomando un café luego de descubrirse la virginidad del primero y su compañero le dice que no sólo se esta perdiendo el sexo, sino la posibilidad de formar una pareja, de amar y eventualmente separarse y quedar destrozado. Ante esto el virgen responde que entonces el amor no parece muy bueno y su compañero le dice que no, que es una mierda que hace sufrir a la gente.

Y tiene toda la razón del mundo! Quién puede decir que nunca sufrió por amor? Sí, es cierto, se puede sufrir y mucho. Pero aún así siempre lo buscamos.

Especie rara los humanos, después dicen que no se tropieza dos veces con la misma piedra... tal vez con una piedra no, pero con el amor es otra historia.

El amor es ponerse en manos de otra persona, es darle la capacidad de llevarnos al sumúm de la felicidad... pero también al de la tristeza.

Ya conocemos el juego, sabemos que no podemos evitarlo porque enamorarse no es algo conciente. Y si no nos queda otra alternativa, juguemoslo entonces y tratemos de disfrutarlo lo más posible!

Un beso Hormiga!

Los amigos del duende dijo...

Jejejeje... a eso que llamamos amor... eso que en realidad es la idea de amor que tenemos...

El amor es y esta en todo lo que vemos... pero lo que nos cuesta aceptrar el amor como sentimiento... y mucho mas como sentimiento no correspondido. Entonces nos culpamos a nosotros mismos por que ese AMOR no fue lo que esperabamos, o no fue lo que queriamos que fuese... pero... la culpa no es de uno... uno tiene que amar y dejarse amar... y si el otro no lo ama... debe RESPETARSE, ACEPTAR ESE NO AMOR y seguir su camino... sonriendo.. sabiendo que tiene la capacidad de AMAR!!!

hormiga dijo...

Hernán:
Nunca uno deja de buscar amor, pero porqué insistir con historias que te hacen daño y de las que uno no aprende nada, no te llevas mas que malos recuerdos se situaciones dudosas. Me encantó tu comentario.

Duende:
RESPETARSE, ACEPTAR ESE NO AMOR y seguir su camino... sonriendo.. sabiendo que tiene la capacidad de AMAR. Eso es, no insistir con situaciones que son reales en nuestra cabeza no en los hechos. =)